04 abril 2013

De realismos y obstáculos epistemológicos

Existe, bastante extendidamente, un tipo de pintura realista que, para describirla rápidamente, presenta una serie de características comunes. A saber: superficie muy pulida (pero no ALLA Ingres o ALLA David- sino alla PAGSA. ¿Recuerdan esos posters de los ochenta realizados con aerógrafos? eso mesmo), colores hiper saturados, mismo nivel de tratamiento a la superficie entera, opacidad general, clausura de superficie*, apariencias metalizadas, plásticas o cromada a entidades orgánicas, brillos, transiciones suaves pero inorgánicas (continuidades en cierto modo independientes de las formas internas), rigidez en línea de contornos, de cambios de planos y de sombra, en los casos más extremos, fascinación con los poros, pero esos se acercan al hiperrealismo.

Algunos de estos pintores son realmente muy talentosos y muy laboriosos. Trabajos enormes, detalles infinitos.

Muchos de ellos, y aquí está mi punto, se proclaman grandes admiradores y aprendices de la pintura clásica. Pre rafaelistas, neoclasicos, Bouguereau...

Y aquí mi pregunta: ¿perciben que su trabajo no tiene nada que ver con aquello que supuestamente admiran? Se trata de que "eligen" otra cosa o simplemente no les sale?  Técnicamente creo que están capacitados para hacer algo más cercano a lo que admiran, y sin embargo, van por otro lado. Mi teoría: creen hacer algo que no están haciendo. Creen que están enfocados en la búsqueda, y sin embargo, hay una suerte de obstáculo epistemológico que les impide ver la diferencia.

Creo que esta ceguera estructural pasa mas o menos por acá: en un nivel, creen pintar (por decir algo) "neoclásico", pero perciben (quiero creer) que no están logrando del todo aquello que admiran. Pero creen -y aquí está la clave- que es una cuestión de grado. Que, en el mejor de los casos, para acercarse más, tienen que pintar MAS de lo que ya vienen haciendo: "todavia no llegué a los grandes maestros, pero la cosa es por acá, tengo que ser mejor haciendo esto exactamente que vengo haciedo"; entonces practican haciendo más cositas, más detalles, más transiciones, más imperceptibilidad del tratamiento, más vetas a las maderas, más modelado pulido, etc, etc. Y creo que la cosa, concretamente la diferencia con el trabajo de los grandes maestros que admiran, no pasa por ahí.
Para cerrar: no se trata en esta disquisición de tirar rayos sobre el mal, sino de tratar de elucidar y de compartir unas ideas en torno a modos de ver. Modo de ver fotográfico, modo de ver digital, modo de ver clásico. No se trata de un juicio sobre la pintura, sino mas bien sobre la relación entre lo que se admira, lo que se concibe que se hace y lo que efectivamente se hace.


* clausura de superficie: la acumulación materica, pesada, bien producto de repintados, bien de elección consciente, sin pincelada visible, sin vibración de temperaturas ni tensiones internas,  opacidad generalizada, homogénea, que provoca una suerte de "no respiro" de la superficie.

1 comentario:

Magdalena Vives Riesco dijo...

Que intresante. La verdad es que no soy xperta en arte, pero este blog deja mucho para aprender. Sigue así!Si quieres, pasate por el mío www.conviccionesdeunafecaolic.blogspot.com