28 septiembre 2008

Retratista

Me resulta difícil medir progresos. Sin embargo, creo que estoy navegando sobre aguas favorables. He aquí un nuevo óleo, para variar sin terminar. Los retratados, mi papá y Yolanda. Por suerte no ven el blog, con lo cual al terminarlo quizá pueda hacer un regalo sin arruinar la sorpresa, je.

En el medio se sucedieron tres estudios, tres ejercicios que me resultaron sorprendentemente útiles. En otro post comentaré sobre la -al menos para mi sorprendete- utilidad de las naturalezas muertas (cosa graciosa, en ingles se dice still-life, ya lo analizaré algún día), algo que hasta hace poco me negaba sistemática y fervorosamente a hacer.



Óleo sobre tela - 60x70cm

2 comentarios:

Martín Lebuchorskyj dijo...

Ariel,
En cuanto a los retratos, usted está avanzando con botas de siete leguas o me parece a mí?

Felicitaciones!

Ariel dijo...

Pero muchas gracias!
Para variar las fotos son una cagada, con lo cual ni color ni textura se deja ver tal como es. Ya aprenderé!