09 diciembre 2007

Miradas.

Me fascinan las miradas. Siempre lo han hecho. Desencadenan en mí profundas pero sutiles energías, poderosos mecanismos emocionales y una diversidad de estados que me gustaría detallar.

En ocasiones, quedé sostenido EN una mirada, cariñosamente atrapado, seguro pero a sólo milímetros del suelo. He viajado y recorrido mundos imposibles con una mirada. Más de una vez, dificil olvidarlo, me he disuelto con una mirada. También por encontrar una mirada, el mundo ha desaparecido, se ha vuelto borroso, difuso. Con ese hallazgo imperfecto se han detenido pulsaciones, expandido cuerpos, dilatado poros, incrementado temperaturas. Parece el más "intangible" de los sentidos, y sin embargo, es tan profundamente cuerpo en sus efectos...

Conocí miradas que sonrien. Miradas que reprueban y censuran.
Miradas que acarician. Miradas de fuego. Miradas de hielo. Miradas que transportan, miradas viajeras, acróbatas, nómadas, granjeras, y claro que si, miradas de colores.

Hay, también, intensidades en la mirada. No son los ojos. No es su forma ni su color. Es una fuerza intangible que está detrás de las órbitas, o alrededor, que la mirada convoca y dirige. Fuerzas que no caben en un cuerpo.

Pensaba también que la mirada tiene gran parte de su fuerza, magia y hechizo, en que siempre se trata de un encuentro. La dualidad emisor-receptor no tiene nada que hacer acá. La mirada ES encuentro. Es cruce. Que sea abrazo o choque, garra o caricia, dependerá del tipo de encuentro que logremos.

Quizá sea por esto que no puedo pintar miradas. No puedo capturar sus potencias, sus efectos; lo que pueden, lo que hacen. Lo intento pero sólo consigo ojos, formas sin fuerzas. Pensaba ilustrar esto con un par de ojos que aún a veces me persiguen, cuando bajo la guardia, cuando el pasado parece hincharse y hacerse presente. Ojos grandes, profundos, brillantes, abisales, café.

Pero en este caso, odio la palabra ilustrar. Tiene un sospechoso hermanazgo con ejemplificar.

7 comentarios:

Simone Sand dijo...

Aru:
Veo que seguís teniendo la impresión de que no podés capturar la esencia de la mirada ¿Quién puede capturar al 100% algo? ¿Acaso eso no sería un robo o un plagio? Además, lo importante es como te llega a vos la mirada y eso queda bien plasmado en el texto. Recuerdo un cuadro otoñal que nunca me gustó, no porque no me guste tu obra, sino porque captaste una parte de la esencia de esa mirada. Esa pequeña triste que no podía dejar de lado otras cosas del pasado para entregarse totalmente. Que más importante que eso que captaste. Fue revelador... fue hasta futurista.
Seguí adelante captando tu esencia en sus miradas.

Ariel. dijo...

En realidad no me jode no poder capturarla. Está bueno que exista esa distancia entre una cosa y la otra, esa autonomia, esa independencia que haga que justamente sean dos cosas distintas. Es solo que quería expresar en una pintura lo que expresé mejor en palabras. A veces es el problema es que se me ocurre una idea (pero una idea que esta armada de palabras más que de imágenes) y luego quiero "traducirla" a una pintura.
Y ahi esta el problema. Porque es como si un sistema quisiera expresar al otro. Y cada sistema, creo, tiene que tener su propio lenguaje, sin ser expresión o reflejo del otro.

V dijo...

a veces escribis, y escribis muy bien.

Ariel. dijo...

Gracias Ve. Llegan sus palabras, llegan. As olgueis.

Francisco dijo...

Tiene razón V. Me gustó mucho la descripción de las miradas. No me sorprende que escribas bien, también te vi hacer teatro y lo hacías bien. Será una cuestión genética...

Martín Lebuchorskyj dijo...

Ariel,
Si no me gustaran tanto algunos de tus trabajos de pintura (y si mi envidia fuera sana) te diría que escribieras más seguido. Pero así, muy bien y sólo a veces, está perfecto. Ja.
Creo que este post fue una de las cosas que me inspiró a escribir de una manera un poco más auténtica el mío (Metamorfosis). Gracias por el empujón.
No estoy del todo de acuerdo con que no puedas pintar miradas. Quizás, una vez plasmada en tu pintura, no logre transmitirte lo mismo; pero no desestimes lo que pueda transmitir al espectador. Esto es sólo una intuición, pero creo que la expresión artística (la que es seria) incorpora técnicas que descarnan un poco la escena original, y así el producto va perdiendo fuerza para el artista, que empieza a evaluar un trabajo que no es sólo vómito de entrañas, pero no así para el espectador, que no vive del trabajo de parto y sólo se detiene a observar y sentir, como fue para el artista en un principio.
Ejemplos claros para mí son la nena del post "Pasar el rato", o el mismo autorretrato de "...".

Julia dijo...

Peluuuu!!
que bueno q fue verte el otro día!
mil besos con ojos (miradas) que ríen! esas son de las buenas!